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viernes, 30 de septiembre de 2016

MENOS PETRÓLEO, ¿RESPIRO?

                                   





                     POR LA ESPIRAL
                       Claudia Luna Palencia
                                   @claudialunapale




-Menos petróleo, ¿respiro?






Voy a escribir acerca del petróleo pero no puedo obviar que la carrera presidencial en Estados Unidos tiene mucho que ver con el tema dados los condicionantes internacionales, las pérdidas en muchas poderosas empresas petroleras y que quiérase o no el petróleo gobierna nuestros días.

En 2016 no persiste el mismo escenario que en las elecciones de hace cuatro años, el mercado del oro negro lleva dos años de turbulencias que ha terminado por pasarle factura a las empresas productoras de todos tamaños y de todo el planeta.

Y aquí subsiste un punto importantísimo entre la estrategia energética de Hillary Clinton respecto de la de Donald Trump: la candidata quiere apostar más por las energías renovables mientras que el magnate pretende regresarle el poder a los millonarios petroleros sobre todo los de Texas golpeadísimos por la caída de los petroprecios. Esa fórmula puede ser decisiva para llevar a Trump a la Presidencia.

La supremacía del petróleo, su disputa, la lucha internacional, las invasiones a otros países hasta el desastre en Medio Oriente en el que nos encontramos tiene mucho que ver con la apropiación de este recurso no renovable.

Dígase lo que se diga el país que posea su maná de alguna forma asegura su preminencia industrial, su expansión económica y su futuro; esa es la verdadera carrera de fondo: el futuro inmediato.

No hay la fuerza suficiente en las energías renovables para sustituir al petróleo ni siquiera para terminar de descarbonizar al planeta… es la pura verdad; tanto como que en esta historia hay países que en efecto, viven del petróleo, tienen fincado su progreso en su producción y su retórica en las exportaciones.

Cada bajada del ciclo sus presupuestos se constriñen y enfrentan de forma virulenta sendos problemas internos económicos y sociales porque menos ingresos petroleros significan menos  dinero para gastar, para invertir  y para dar empleo.

Así es  que imaginemos al mundo como un matrimonio dividido por las noches donde cada miembro de la pareja jala la sábana con tirantez despiadada para tener más parte de la tela a su favor.

La sábana en este caso son los energéticos y los petroprecios; los que producen menos y dependen más quieren precios más baratos mientras que las economías que producen más y venden más quieren precios más altos.
A COLACIÓN
Por fin la OPEP ha logrado ponerse de acuerdo para cortar su producción y reducir la oferta global del hidrocarburo intentando con la maniobra elevar los petroprecios.

No únicamente buena parte de las petroleras privadas a nivel mundial enfrentan sendos problemas contables derivados de más endeudamiento y menores ingresos; también las empresas paraestatales del sector lo están pasando mal veámoslo con Petrobras, PDVSA y Pemex.

Rusia tiene una crisis económica ligada a su correlación con los petropecios, Venezuela está en el hoyo en la peor crisis económica y social de su historia reciente; y México como tantos otros países productores y exportadores del crudo ha debido reajustar su presupuesto.

Que en medio de la maraña los países miembros del cártel se hayan puesto de acuerdo para recortar hasta los 32.5 a 33 millones de barriles diarios la venta de petróleo es sorprendente máxime por la división interna que enfrenta la OPEP salpicada por muchos roces de política internacional entre sus compañeros (el papel de Arabia Saudita).

Irak, por ejemplo, uno de sus miembros (de hecho en la mítica ciudad de Bagdad se constituyó el cártel en 1960)  padece un desastre interno; no hay un control de todos los canales de producción con el ISIS actuando en una parte del territorio se ignora cuánto es extraído ilegalmente y vendido de contrabando.

La decisión de la OPEP se espera que tenga efectos en el mercado internacional, sobre todo después de su asamblea anual a celebrarse en Viena el próximo 30 de noviembre. Las expectativas  son de un repunte de entre 7 a 9 dólares en el precio del barril lo que podría en 2017 contribuir a un precio del petróleo mucho más estable. Rusia lo ha celebrado (no es miembro de la OPEP) y México (tampoco lo es) también desea un respiro.









miércoles, 28 de septiembre de 2016

TAMBORES ELECTORALES

                               





    POR LA ESPIRAL
                       Claudia Luna Palencia
                                   @claudialunapale




-Tambores electorales








            No sé si John F. Kennedy, Richard Nixon, Jimmy Carter o inclusive cualesquiera de los Bush acaparó tanta atención mediática como lo hicieron Hillary Clinton y Donald Trump, el lunes por la noche.
            Absolutamente toda la prensa europea se hizo eco del magno evento, no porque sean los candidatos más sesudos de la pléyade político-estadounidense sino porque  representan el signo de los tiempos: la lucha de los países industrializados y desarrollados contra el espectro del populismo que tanto condenaron en América Latina.
            Al final las políticas del palo y la zanahoria se han vuelto contra sus propios creadores, como los olores que terminaron devorando a Grenouille en “El Perfume” la obra maestra de Patrick Suskind.
            A los presuntuosos países capitalistas los demonios se vuelcan en su contra, la larga crisis ha dejado una estela de población de clase media víctima de las circunstancias como suele suceder en las economías emergentes.
            Por eso es que la figura de Trump desata todo tipo de pasiones porque apenas abre la boca, le sale  una alharaca que bien podría pronunciar Evo Morales, Nicolás Maduro o hasta Pablo Iglesias. Y quizá que esa retórica rupturista y del miedo brote a botepronto de un magnate lo haga más chocante.
            El punto es que en Europa toda la opinión pública así como los medios de comunicación y las poderosas redes sociales estuvieron al tanto del primer round de esta contienda para ver quién, al final, se quedará con el trofeo de la Casa Blanca: si la mujer o el millonetas admirador del estilo de Vladimir Putin.
Desde Le Monde hasta The Telegraph o el periódico El País y El Mundo y desde luego la BBC y RTVE dieron cuenta de que fue Hillary la ganadora de lo que pareció ser “la madre de todos los debates” y eso nos dio un ligero respiro.
Y es que déjeme decirle amigo lector un secretito a voces: no nada más en México están harto preocupados por la línea cuasi fascistoide de Trump sino también en Europa temen porque todas las relaciones internacionales queden trastocadas en caso de la victoria de tan excéntrico personaje.
            De por medio están las negociaciones del TTIP a todas luces varado; está de por medio el futuro de la OTAN clave para la estabilidad global con tantos entredichos como sucede actualmente con la guerra de Siria; igualmente en juego el NAFTA y el papel de Estados Unidos en el comercio global so pena de recordar que con Trump el gigante americano regresaría a la Edad Media del proteccionismo. Y no olvidar que también se iría al garete la adhesión de Estados Unidos a la COP21 sobre descarbonizar el planeta y reducir las emisiones fósiles.
A COLACIÓN
            No nada más mete ruido el tema en México y América Latina trastocando los mercados fundamentalmente el cambiario porque en este momento no hay un argumento lo suficiente sólido y contundente para explicar la razón de tanta volatilidad más que reconocer que la expectación electoral estadounidense es lo que nos trae de cabeza en toda la aldea global.
            Hasta China y Japón no se fían de él. Ambas naciones llevan meses vendiendo sus posiciones en bonos de deuda americana mientras siguen comprando oro. Temen que los próximos años con Trump al frente de la Casa Blanca el país se convierta en una montaña rusa.
            Mientras tanto en Europa hacen foros para dilucidar el rumbo de Estados Unidos bajo la férula de Hillary o bien con Donald. Recientemente la correduría XTB Trading presentó un muy interesante análisis al respecto titulado “Elecciones USA informe económico” elaborado por Javier Urones experto en mercados.
            Básicamente Urones confronta la columna vertebral de propuestas entre la candidata demócrata y el candidato republicano enfocándose en áreas altamente sensibles como los impuestos, el salario mínimo, la política exterior, defensa y armamento así como energéticos.
            Un aspecto interesante es que ni Hillary ni Donald son totalmente partidarios de un acuerdo amplio con ambos lados del Pacífico; aunque Trump es mucho más reacio a los acuerdos comerciales porque tiene su toque narcisista de cerrazón casi absoluta.
            Por otro lado en materia fiscal, la ex primera dama quiere gravar las rentas más altas con un impuesto extraordinario mientras Trump propone exentar del ISR  las rentas más bajas.
            Donde hay mayor equidistancia es en el tema del uso de las energías renovables y el rol energético estadounidense en el mundo. Hillary, según explica Urones, es más proclive a las energías renovables y a descarbonizar mientras el empresario quiere darle más poder y negocio a las petroleras y las gasísticas. Y desde luego no descarbonizar ni reducir la dependencia hacia las energías fósiles. Retumban los tambores…