Página de contenido económico

martes, 28 de junio de 2011

-BSCH y BBVA: ganancia trasatlántica



POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia


-BSCH y BBVA: ganancia trasatlántica



En las últimas semanas, diversos banqueros españoles están en boca de miles de personas de los llamados “indignados” que durante días durmieron en la Puerta del Sol en Madrid para protestar por los daños colaterales de una crisis no provocada por ellos y que los tiene en una situación miserable.
Algunas pancartas son absolutamente contundentes como “el botín de Botín” en alusión a Emilio Botín, presidente del Grupo Financiero Santander Central Hispano (BSCH), un empresario que casi cada año repite como el empresario del año, el banquero de más éxito y que catapultó a su familia y prole venidera como una de raigambre, éxito y poder.
Botín es a todas luces el empresario más influyente de España, su grupo ostenta una enorme fortuna que, a diferencia, de su posición en México con BSCH orbita entre el tercer o cuarto sitio en el sistema financiero dependiendo del rubro de comparación, allá en España es capitán general. Mucho muy por encima del BBVA.
Cuando en 2009 la crisis subprime desatada en Estados Unidos encendió todas las alertas acerca de la participación de diversos intermediarios financieros españoles con fondos ligados al ladrillo americano, los supervisores españoles voltearon tímidamente a BSCH y BBVA temerosos de que sus dos gigantes comenzaran a reportar quebrantos al respecto.
Pero además de la crisis de confianza desatada por la crisis subprime sucedió otro escándalo: el colapso de Bernard Madoff, el rey de los fondos de inversión neoyorkino, también tuvo efecto en BSCH, porque quebró el Fondo Optimal Strategic.
Las demandas judiciales no se hicieron esperar para que los clientes afectados pudieran recuperar parte de sus inversiones.
A COLACIÓN
Tanto BSCH y BBVA han logrado rentabilidades en la crisis económica más dura de España en su era democrática, muchos se preguntan ¿cuál es su secreto para entregar beneficios históricos a sus accionistas?
En 2010, BSCH obtuvo una utilidad neta de ocho mil 818 millones de euros (11 mil millones de dólares) mientras que BBVA de Francisco González logró incrementar el porcentaje de ganancias proporcionadas por su filial mexicana. Bancomer aportó más ganancias a BBVA un 37% de las utilidades del grupo y por supuesto, contribuyó a reducir los efectos de la crisis.
Con ambos bancos viento en popa la gente cuestiona ¿cómo le hacen para que les vaya tan bien? Claro máxime cuando ambos han expropiado cientos de viviendas en España y enfrentan presiones por la falta de pago de miles de españoles que en los últimos años sufragaron sus gastos más relevantes gracias al endeudamiento bancario.
La mirada vuelca entonces tanto en su posicionamiento en América Latina como en las cuentas ocultas en paraísos fiscales. Ambos, BSCH y BBVA, tienen en su haber una historia cargada de manchas desde financiamientos dudosos a candidatos para la Presidencia en América Latina, hasta cuentas ocultas en paraísos fiscales, desvíos de fondos y por supuesto fraude fiscal.
Lo más reciente tiene que ver con una investigación de la Audiencia Nacional a Emilio Botín y su familia por fraude fiscal derivado de cuentas no declaradas con intereses incluidos en diversos bancos suizos.
Mientras Botín levanta la ira de los indignados, aquí en México las autoridades supervisoras tanto la Secretaría de Hacienda como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores no aclaran cuánto dinero en los últimos cinco años ha salido hacia las matrices en España desde las filiales de BSCH y BBVA Bancomer.
Claro porque esto de la reconquista aplica y es real...
P.D. Le invito a que opine del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.

viernes, 17 de junio de 2011

DE ARMAS TOMAR


Columna Por la Espiral
*Claudia Luna Palencia



-De armas tomar



Arturo Sarukhán, embajador de México en Estados Unidos, considera que demorará más de una década que el gobierno mexicano gane la carrera a la delincuencia, especialmente al narcotráfico.
Sarukhán, sin revelar su fuente (no sabemos si es la CIA, FBI o Wikileaks) proporciona –cómo era de esperarse- un espaldarazo verbal a la lucha sin ton ni son del presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico.
Sin reconocer que México es un Estado fallido y que la violencia y la anarquía nos subsume a un nivel equiparable al de Irak o Afganistán, Sarukhán considera que los cuatro años de lucha contra el narcotráfico tarde o temprano encontrarán la parábola de Colombia aunque el territorio mexicano diste mucho de parecerse al sudamericano en todos los sentidos: extensión territorial, demográfica, social, económica; puente de la droga, tráfico de inmigrantes, etc.
La complejidad del territorio mexicano únicamente puede ser entendida en las referencias del siglo XIX o de la Revolución Mexicana porque su extensión y diseminación demográfica no son precisamente fáciles de manejar ni administrar.
Así es que pensar que México llevará la misma trayectoria que Colombia y su Plan Colombia son mera especulación, una proyección demasiado arriesgada porque en primer lugar Colombia no comparte frontera con Estados Unidos.
Y esa complejidad de dos vecinos que no hablan el mismo idioma aunque comparten un tratado comercial lleva precisamente a entretejer el culebrón del "oso y el puercoespín” como años atrás escribió Jeffrey Davidow, ex embajador de Estados Unidos en México.
¿Es tan mala la relación entre México y Estados Unidos? La respuesta no deja lugar a dudas: “tan lejos de Dios y tan cerca del diablo” diría el general Porfirio Díaz, las dos administraciones panistas tanto de Vicente Fox como la del presidente Calderón no logran encontrar un canal de comunicación coherente y equilibrado ni con presidentes republicanos o demócratas.
A COLACIÓN
¿Cómo ganar la guerra contra el narcotráfico y una serie de grupos facciosos y anárquicos cuando hay más de 250 mil armas ilegales circulando a nivel nacional?
Cada año, según, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) son incautadas 25 mil armas de ese enorme grupo de las 250 mil, la misma dependencia documenta que el 70% son armas provenientes de Estados Unidos utilizadas para delinquir y matar, provocar caos y terror en una guerra que lleva más de 40 mil muertos en cifras oficiales y manipuladas hasta entonces no se ubiquen más pozos y fosas al estilo de San Fernando.
¿Cómo ganar la guerra? ¿Cómo retomar el control y la viabilidad del Estado? Desde luego pretender hacerlo sin acabar con la corrupción y el desarme en el país sería a todas luces una lucha estéril.
Para lo primero necesitamos que presidentes municipales, directores de Policía, secretarios de Seguridad, gobernadores y otros funcionarios no avalen ni se involucren en actividades del narcotráfico, ni alimenten la maquinaria del terror que no hace más que debilitar a la sociedad y el Estado.
Segundo, no habrá forma de pacificar el país con tantas armas ilegales en manos de personas, familias y grupos delincuenciales. Debe instrumentarse un amplio programa federal a favor del desarme.
Y fundamentalmente, limpiar las Aduanas porque está bien que el presidente Calderón reproche a Estados Unidos por no controlar la venta de armamento, sin embargo, lo más grave es que México tenga una frontera demasiado porosa donde trafican con armas, granadas, mercancía ilegal, ropa usada y contaminada; niños, inmigrantes y hasta órganos. ¿Y eso de quién es responsabilidad del oso o del puercoespín?
P.D. Encuéntrenme en Facebook. Les invito a que opinen del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.

jueves, 9 de junio de 2011

EL MUNDO DE CORDERO


Columna Por la Espiral
*Claudia Luna Palencia


-El mundo de Cordero



Ernesto Cordero, titular de la Secretaría de Hacienda, es un actuario egresado del ITAM con una maestría en Economía en Pennsylvania y en menos de dos años de ejercer de secretario de Estado ha dado pauta para nuevos mitos geniales.
Por supuesto, Cordero superó a un antecesor, colega suyo y además egresado de la misma universidad, me refiero a Pedro Aspe, titular de Hacienda, durante todo el “salinato trágico” cuando maquillaron el país quitándole tres ceros al peso, atando el tipo de cambio a los famosos deslices respecto al dólar y tanto el pacto como la concertacesión terminaron por hundirnos.
Aspe es famoso por afirmar que “en México la pobreza es un mito genial”. La frase por si sola deja un amargo sabor de boca para quienes todos los días en cada esquina nos topamos con un niño, anciano, en general hombres y mujeres de todas las edades, pidiendo limosna, vistiendo andrajosos, mal nutridos, sin techo, ni oportunidades y expuestos a todo tipo de vicisitudes.
Tanto Aspe como Cordero se equivocan en sus concepciones, la visión de su mundo económico y social dista mucho de la complejidad del entorno padecido por la mayoría de quienes habitamos este país.
Quizá por ello como funcionarios públicos, su toma de decisiones, no es precisamente para aliviar la desigualdad, marginación, exclusión social, ni reducir las enormes brechas de inequidad que nos separan porque la riqueza de un grupo que cada año es más poderoso no puede entenderse más que robando a otros, explotando a otros, despojando a otros, abaratando el trabajo de otros.
Fundamentalmente se trata de un problema ético-moral y de una posición de grupo, si un funcionario con una tarea tan delicada al frente de Hacienda considera que el país no tiene graves problemas socioeconómicos, por supuesto, nunca hará nada para favorecer a la mayoría, todo lo contrario seguirá beneficiando a una minoría.
Por eso Cordero supera a Aspe con sus nuevos “mitos geniales” y lo hace además desnudando todas sus aspiraciones presidenciales considerando que él tiene mayor capacidad dentro de los panistas suspirantes para quedarse con la candidatura de su partido.
A COLACIÓN
Estas son las frases de Cordero para la posteridad: 1) “En México una familia con 6 mil pesos mensuales tiene para pagar la hipoteca de su casa, su auto y hasta se da tiempo de pagar la colegiatura de sus hijos”. 2) “El poder adquisitivo de los mexicanos mejoró tanto que ahora pueden comprar más productos de la canasta básica”. 3) “En México ya no existe pobreza”.
En lo particular como miembro de la clase media y como economista me parece un insulto a la inteligencia que profesionistas en cargos de tan elevada responsabilidad sean tan faltos de delicadeza.
Para nuestros pobres esto es como una mentada de madre, ellos existen, sufren, padecen, necesitan, no son fantasmas aunque es una desgracia que cada gobierno altere las estadísticas, las metodologías de medición del desempleo, pobreza, ingreso para tratar de disfrazar los números. Todos los economistas sabemos que no hay claridad, ni credibilidad, en las cifras oficiales de la pobreza.
Y todos los mexicanos sabemos en carne propia de los enormes esfuerzos que hacemos por llegar a fin de mes, por sostenernos en la clase media. Sabemos de enfermeras del Hospital Ángeles del Pedregal que a duras penas ganan 6 mil pesos mensuales, mientras los Vásquez Raña extienden su red de hospitales a costa de devaluar los sueldos, salarios y prestaciones de sus trabajadores.
Sabemos de amigos que trabajan en bancos con sueldos miserables, de personas en el mundo de la aviación que han perdido sus privilegios, de que la moda del empleo es temporal. De señoras de Polanco que dejaron de ser “las reinas” para renunciar a su muchacha doméstica, peinarse en salones de tercera y comprar ropa en Woolworth.
Vamos Ernesto cuando quieras te presento a una señora indigente con sus dos pequeños hijos que cada fin de semana pide limosna afuera de la zona hotelera más lujosa de esta ciudad de México. Te reto a que le sostengas la mirada y le digas que en México no hay pobres.
P.D. Encuéntrenme en Facebook. Les invito a que opinen del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.

lunes, 6 de junio de 2011

El ego de Carstens


Columna Por la Espiral
*Claudia Luna Palencia


-El ego de Carstens





Todas las profesiones tienen sus pecados capitales, los economistas a pesar de la tarea fundamental y delicada para con la sociedad, muchas veces olvidamos la realidad para sucumbir ante el mundo de los números y modelos econométricos.
La Ciencia Económica es una de las más apasionantes, desafortunadamente sus resultados distan mucho de brindar todas las satisfacciones que los seres humanos deseamos y esperamos.
El peligro estriba en olvidar cómo resolver los problemas más humanos de una cotidianidad marcada por una serie de relaciones económicas.
Todavía recuerdo que siendo becaria estudiante ingresé a Banco de México, cursaba el tercer semestre de Economía, y me bastó con una semana en Investigaciones Económicas al frente entonces de Agustín Carstens, para darme cuenta que yo no pertenecía a una área donde la realidad quedaba diluida en números. Entonces opté por la Gerencia de Sistema Financiero con José Ramón Palencia.
Dentro de Banco de México, la carrera de Carstens fue impecable a pesar de su carácter y sus posiciones dogmáticas. Para muchos fue una sorpresa su salida hacia el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 1999 para ocupar el cargo de director Ejecutivo; después fue subdirector Gerente y en 2006 , el presidente electo Felipe Calderón lo nombró titular de Hacienda.
A partir del 1 de enero de 2010 Carstens regresó al Banco de México, la institución que lo formó, capacitó en distintas áreas y vio crecer para ubicarse como gobernador de la Junta de Gobierno.
Y con apenas un año y cuatro meses en su nuevo cargo, él se propone (junto con el aval de Presidencia) para dirigir el FMI, con una prisa denodada y de súbita relevancia presenta su candidatura para el organismo internacional tras la bochornosa renuncia del francés Dominique Strauss-Kahn.
¿Por qué tanta premura por irse de México? ¿Qué no lo interesa al presidente Calderón conservar en el país a tan distinguido y eficaz economista en tiempos además en los que electoralmente el PAN desea presumir inflaciones bajas y reservas altas?
Si Carstens es anunciado por el gobierno mexicano como un profesionista de tan altos méritos, no puede dejarlo ir, menos después de los cambios que él mismo implementó en la Junta de Gobierno, tras formar su equipo y hacer subgobernadores a sus amigos. Cuando apenas están entendiéndose, resulta que su jefe máximo quiere irse al extranjero.
Lo que más llama la atención es por qué Calderón quiere librarse de él. Tampoco podemos dejar de mencionar la poca fidelidad de Carstens quien siempre soñó con dirigir el Banco de México y lo toma ahora como una plataforma a la que desdeña con tal de irse fuera del país.
A COLACIÓN
El tiempo le ha dado a Carstens bastante experiencia profesional, un currículo de primer nivel, sin embargo, cuáles son sus logros, no me viene a la memoria ninguno ni dentro de Banco de México, ni al frente de Hacienda, ni por su paso por el FMI.
Todavía recuerdo las áridas comparecencias de Carstens con los diputados y la Comisión de Hacienda, los bostezos al escucharlo eran inminentes mientras él hablaba de un país trazado desde la silla más cómoda de su despacho.
Parece cosa del pasado: Carstens está de campaña internacional para lograr su propósito, por lo pronto abandona Banco de México para ir de gira por distintos países de América Latina, Europa y Asia, en una promoción que indignamente es cubierta con los viáticos de Banco de México. ¡Eso es amor a la camiseta!
P.D. Encuéntrenme en Facebook. Les invito a que opinen del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.

sábado, 4 de junio de 2011

El ego de Carstens


Columna Por la Espiral
*Claudia Luna Palencia


-El ego de Carstens





Todas las profesiones tienen sus pecados capitales, los economistas a pesar de la tarea fundamental y delicada para con la sociedad, muchas veces olvidamos la realidad para sucumbir ante el mundo de los números y modelos econométricos.
La Ciencia Económica es una de las más apasionantes, desafortunadamente sus resultados distan mucho de brindar todas las satisfacciones que los seres humanos deseamos y esperamos.
El peligro estriba en olvidar cómo resolver los problemas más humanos de una cotidianidad marcada por una serie de relaciones económicas.
Todavía recuerdo que siendo becaria estudiante ingresé a Banco de México, cursaba el tercer semestre de Economía, y me bastó con una semana en Investigaciones Económicas al frente entonces de Agustín Carstens, para darme cuenta que yo no pertenecía a una área donde la realidad quedaba diluida en números. Entonces opté por la Gerencia de Sistema Financiero con José Ramón Palencia.
Dentro de Banco de México, la carrera de Carstens fue impecable a pesar de su carácter y sus posiciones dogmáticas. Para muchos fue una sorpresa su salida hacia el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 1999 para ocupar el cargo de director Ejecutivo; después fue subdirector Gerente y en 2006 , el presidente electo Felipe Calderón lo nombró titular de Hacienda.
A partir del 1 de enero de 2010 Carstens regresó al Banco de México, la institución que lo formó, capacitó en distintas áreas y vio crecer para ubicarse como gobernador de la Junta de Gobierno.
Y con apenas un año y cuatro meses en su nuevo cargo, él se propone (junto con el aval de Presidencia) para dirigir el FMI, con una prisa denodada y de súbita relevancia presenta su candidatura para el organismo internacional tras la bochornosa renuncia del francés Dominique Strauss-Kahn.
¿Por qué tanta premura por irse de México? ¿Qué no lo interesa al presidente Calderón conservar en el país a tan distinguido y eficaz economista en tiempos además en los que electoralmente el PAN desea presumir inflaciones bajas y reservas altas?
Si Carstens es anunciado por el gobierno mexicano como un profesionista de tan altos méritos, no puede dejarlo ir, menos después de los cambios que él mismo implementó en la Junta de Gobierno, tras formar su equipo y hacer subgobernadores a sus amigos. Cuando apenas están entendiéndose, resulta que su jefe máximo quiere irse al extranjero.
Lo que más llama la atención es por qué Calderón quiere librarse de él. Tampoco podemos dejar de mencionar la poca fidelidad de Carstens quien siempre soñó con dirigir el Banco de México y lo toma ahora como una plataforma a la que desdeña con tal de irse fuera del país.
A COLACIÓN
El tiempo le ha dado a Carstens bastante experiencia profesional, un currículo de primer nivel, sin embargo, cuáles son sus logros, no me viene a la memoria ninguno ni dentro de Banco de México, ni al frente de Hacienda, ni por su paso por el FMI.
Todavía recuerdo las áridas comparecencias de Carstens con los diputados y la Comisión de Hacienda, los bostezos al escucharlo eran inminentes mientras él hablaba de un país trazado desde la silla más cómoda de su despacho.
Parece cosa del pasado: Carstens está de campaña internacional para lograr su propósito, por lo pronto abandona Banco de México para ir de gira por distintos países de América Latina, Europa y Asia, en una promoción que indignamente es cubierta con los viáticos de Banco de México. ¡Eso es amor a la camiseta!
P.D. Encuéntrenme en Facebook. Les invito a que opinen del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.